El viaje de Jilmúcero (pt.1)
Era otoño, Jilmúcero pasaba por un región helada que se encontraba de camino al sur, ya que cuando el invierno llegaba, las zonas del norte se volvían demasiado gélidas como para habitarlas. Del mismo modo, cuando era verano y las temperaturas en el norte se había normalizado, Jilmúcero subía hacia el norte ya que este ofrecía muchos más recursos como metal o obsidiana de antiguos volcanes.
Para nuestro protagonista, este camino era de lo mas habitual ya que lo había repetido desde que tenía uso de razón. No obstante nunca debía bajar la guardia ya que por esas montañas habitaban grandes dinosaurios además de tribus caníbales, que tenían fama de ser muy agresivas, por lo que debía de ir con mucho sigilo para no ser visto.
Jilmúcero fue a beber agua a un río que se encontraba de camino entre las montañas, al llegar a este y beber se percató de que algo lo observaba pero no sabía de donde. Por un momento llegó a pensar que podría ser su imaginación, pero como era alguien precavido decidió sacar su lanza y ponerse en guardia. Pasados tres minutos nada aparecía por lo que afirmó que fue su imaginación y guardó su lanza, pero, al darse la vuelta para recoger su mochila, algo lo empujó hacia el río. Jilmúcero cayó a las gélidas aguas y para colmo, su brazo se quedó atrapado en unas rocas que se habían desprendido detrás de él.
Entre gritos, logró escuchar unos pasos de bestia que se le acercaban y pensó que sería su final, pero poco antes de ahogarse, Jilmúcero alcanzó a escuchar unos silbidos seguidos de la caída de algo muy pesado, tras esto se desmayó.
Un par de días después, despertó dentro de una cueva en lo que parecía ser una jaula primitiva hecha de palos y por la poca luz que entraba por la entrada dedujo que tenía que ser de noche, además observó que tenía un brazo vendado, pero no sabía porque. Segundos después, Jilmúcero sufrió un terrible dolor de cabeza que le hizo acordarse de todo lo que le sucedió. Al recordarlo todo, una idea de lo que probablemente había ocurrido se le vino a la cabeza; Lo que le tiró al río probablemente fue un dinosaurio y aquellos silbidos que escuchó provendrían de las tribus de la zona que acabaron con este, haciendo que cayese al suelo, capturándolo a él después. Eso explicaría porque estaba en una jaula, el porque de curarle el brazo es debido a una tradición de antaño que tienen las tribus, que consiste en comer a sus presas vivas.
Mientras Jilmúcero pensaba en lo ocurrido, empezó a escuchar una especie de desfile seguido de unos canticos. Automáticamente lo asocio con la ceremonia en la que lo devorarían, así que empezó a intentar desatar los nudos de la jaula a contrarreloj. Los nudos no estaban muy bien atados debido a lo primitivos que eran, por lo que no se le hizo muy difícil desatarlos.
Casi simultáneamente de que consiguiese abrir un hueco en la jaula lo suficientemente grande como para poder escapar, empezaron a entrar hombres con máscaras pintadas de rojo en la cueva. Rápidamente salió de la cueva abriéndose paso entre los caníbales y sin mucha idea de adonde ir, empezó a correr.
- Continuará... -