El viaje de Jilmúcero (pt.2)
Jilmúcero al salir de la cueva pudo observar a unos treinta caníbales aproximadamente bailando alrededor de una fogata. Al verle, estos empezaron a hacer sonar unos cuernos que servían como alarma, indicando que su cena estaba escapando. No transcurrieron ni diez segundos desde que salió de la cueva y ya tenía a casi media tribu armada siguiéndolo. Por más que Jilmúcero corriese, tomase caminos complicados o tratase de esconderse, los caníbales no le perdían el rastro, por lo que decidió adentrarse en un bosque muy oscuro el cuál subía hacía lo alto de una montaña.
Jilmúcero estaba tan perdido como sus perseguidores ya que hasta ahora habían logrado ver gracias a la luz de la Luna, pero en ese bosque la oscuridad era absoluta. Esto le permitiría ganar el tiempo suficiente como para escaparse, aunque tampoco debía olvidar que los dinosaurios pasaban la noche en bosques como aquel. Jilmúcero debía darse prisa ya que faltaba poco para el amanecer y lo último que deseaba es que algún dinosaurio decidiese unirse a la persecución.
Algún tiempo después llegó a un claro en la cima de la montaña donde decidió descansar ya que apenas había parado de correr en casi 2 horas. Jilmúcero pensaba que después de tanto rato se habrían cansado de seguirlo o algún dinosaurio se los habría comido, pero para su sorpresa vio como dos hombres musculosos salían de entre los árboles. Parecían ser personas importantes además de los únicos que habían llegado hasta allí, vestían con armaduras de hueso y cascos hechos de calaveras de dinosaurio, tenían tatuajes por todo el cuerpo y parecían más inteligentes que el resto.
Jilmúcero se encontraba exhausto, pero a pesar de esto se reincorporó y empezó a correr nuevamente aunque se percató de que poco a poco los caníbales le iban alcanzando. Poco después Jilmúcero llegó a la cima de la montaña y mientras pensaba que ese sería su final alcanzó a ver un puente colgante que conectaba con otra montaña. En ese momento pensó que podría cruzar el puente primero para luego cortar los nudos y conseguir escapar.
El plan estaba funcionando bien ya que Jilmúcero les sacaba gran ventaja por lo que tendría tiempo para cortar los nudos y huir, pero cuando se hallaba en la mitad del puente un dientes de sable salto a este obligándolo a retroceder. Jilmúcero se quedo inmóvil en medio del puente mientras lo acorralaban, pero cuando el dientes de sable salto para morderle y los caníbales estaban a punto de atraparlo se deslizó por debajo del dinosaurio haciendo que este chocase contra los hombres dejándolos noqueados a ambos y dándole libertad para huir. Jilmúcero logró alcanzar el otro lado del puente y empezó a cortar los nudos,
cuando apenas le quedaban un par por desatar vio como el dientes de sable se levantaba y empezaba a correr hacia él. El dinosaurio estaba a un paso de matar a Jilmúcero pero fue en ese momento cuando por fin logró romper los nudos salvándose de una muerte segura.
- Continuará... -